Como ya tengo el equipo completo: chubasquero, botas toallas, todo, podemos atacar las altas montañas.
La Palma es un paraíso para el senderismo pero los recorridos son duros...
Partimos desde el pueblo de las Lomadas. Dejamos el coche en un aparcamiento situado a un par de kilómetros por encima del pueblo.
Iniciamos la ruta de "Marcos y Cordero". El sendero discurre primero por el bosque de laurisilva y luego entre neblinas, que forman los vientos alíseos en todo el este de la isla, por eso es tan verde y húmeda. En cambio, el oeste es seco y soleado.
Tras superar la zona de niebla aparecen los bosques de pino canario. En ese momento paramos en un refugio con fuente para comer el bocata.
Después comienza el tramo duro de la etapa. El sendero discurre paralelo a una canalización de agua cuyas fuentes son, en realidad, dos cascadas: la de Marcos y la de Cordero.
Es muy similar, por lo que dicen, a las "levadas" de Madeira.
Aunque en la Palma hay que pasar por muchos ( pero muchos...) túneles por los que apenas cabe una persona. Hay que llevar frontal y, a poder ser, también casco: yo ya me di algún "coscorrón".
Además en los dos últimos, los que están ya al lado de las cascadas, cae el agua por todos los lados,¡ conviene llevar chubasquero !
La vuelta se hace por el lecho del río que, por cierto, va a dar a los Tiles.
La bajada se ha ce dura ya que aunque el río está seco hay unas piedras enormes y "maleza": parece la jungla, pero sin Frank...
Cuando llegamos a los Tiles...¡ problema: tenemos el coche en "Casa Cristo" ( o más arriba aún).
Hacemos auto-stop y nos dejan en la carretera pero ya en el cruce para el pueblo.
Subimos a pie y Amaia se queda a esperar donde una ermita que tiene una vista preciosa del mar: ver fotos.
Bonito lugar para ver el anochecer sobre el Atlántico pero yo tengo que subir por el coche.
Llegamos a Los cancajos ya muy de noche y destrozados: habremos andado 10 horas por lo menos...
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